jueves 12 de enero de 2012

Durmientes



Durmientes, Lucian Freud




nada sabe la caricia de la piel;
la eriza y la derrota

nada 
la saliva del sudor,
sólo diluirlo.

7 comentarios:

  1. Perfecto! Breve y denso. Y todo lo que dice en cada silencio, en cada pausa, mientras reposan las líneas escritas.

    Me quito el sombrero.

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  2. Grande. Totalmente de acuerdo con Juan.

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  3. Realmente bonito...es lo único que puedo decir!

    Un abrazo! =)

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  4. Para diluirse en el poema. Precioso.

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  5. Y la piel, sabe algo de la caricia, o solo le importa sentirla...

    Saludos

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