domingo 25 de diciembre de 2011

2012



Que no se pueda
respirar bajo las sábanas
si no es el olor
de una espalda sudada


abandonar la cama
sin recoger en un cuenco
el semen  que se pierde
entre los rizos del vello púbico.


Que no se pueda
gritar
si no es placer
lo que se grita.


Que no pueda sentir
sin compartirme


terminar este poema
sin que marques
mi piel
con tu saliva.


9 comentarios:

  1. me han entrado ganas de llorar...

    ResponderSuprimir
  2. Ya te comenté en La Jauría.
    Te aplaudo. Con eso resumo lo que me provocas ~

    Un beso o 2 #

    ResponderSuprimir
  3. Joder, Mayte...

    me estais jodiendo el día entre unas y otras hoy, eh?

    ResponderSuprimir
  4. uff.. cuanta fuerza!!

    qué bien entendida la importancia de la saliva y del olor...

    ains... me he transportado.

    felicidades!

    ResponderSuprimir
  5. A mi no me pone triste, al contrario: lo pondría en la cabecera de la cama.

    ResponderSuprimir