Que no se pueda
respirar bajo las sábanas
si no es el olor
de una espalda sudada
abandonar la cama
sin recoger en un cuenco
el semen que se pierde
entre los rizos del vello púbico.
Que no se pueda
gritar
si no es placer
lo que se grita.
Que no pueda sentir
sin compartirme
terminar este poema
sin que marques
mi piel
con tu saliva.
me han entrado ganas de llorar...
ResponderSuprimirmmm...
ResponderSuprimirSí, eso es.
ResponderSuprimirYa te comenté en La Jauría.
ResponderSuprimirTe aplaudo. Con eso resumo lo que me provocas ~
Un beso o 2 #
Joder, Mayte...
ResponderSuprimirme estais jodiendo el día entre unas y otras hoy, eh?
uff.. cuanta fuerza!!
ResponderSuprimirqué bien entendida la importancia de la saliva y del olor...
ains... me he transportado.
felicidades!
huele a enredo en la cama
ResponderSuprimirA mi no me pone triste, al contrario: lo pondría en la cabecera de la cama.
ResponderSuprimirQue no se pueda, no.
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